martes, 4 de enero de 2011

PRIMERA PLANA

A sus 110 años abrió
el baile mamá Lonchi
Segunda parte

Texto: Javier Francisco Reyes/Fotos: Domingo Francisco Reyes. ACAXTLAHUACAN, PUE.—»El muerto al pozo y el vivo al gozo», pareciera que se cumplía esa sentencia del destino, pues ese 29 de diciembre del 2010, el sacerdote celebraba una misa de cuerpo presente en la iglesia local, en tanto la abuelita Mamá Lonchi (María Leonor Melchor Navarrete), era acompañada por mariachis para asistir a la misa de acción de gracias al llevar los primeros 10 años de vida de su bicentenario y más tarde abriría el baile de su festejo.
Ese 29 de diciembre del 2010, no se sabía—al menos el que esto escribe—, que esa misma mañana el sacerdote Valentín Amastal Amastal estaría celebrando una misa de cuerpo presente de una persona que falleció en la ciudad de México, que por cierto poco conocida en esta localidad, pese a ser originaria. El convenio entre la familia de la festejada y el padre es que estaría oficiando la misma de acción de gracias a las 11:00 horas, porque cobró 300 pesos, por lo que la cumpleañera y su contingente que acompañaba a la abuelita Mamá Lonchi tuvieron que esperar, hasta que despidieron el cuerpo que fue llevado a su última morada en el panteón local.
Posteriormente el sacerdote ofició la misa de acción de gracias, felicitó a la festejada por sus 110 años de vida, después los familiares se tomaron la foto del recuerdo con la señora María Leonor Melchor Navarrete, para luego emprender la caminata hasta el lugar de la fiesta, en el domicilio de su nuera Clara Reyes Navarrete, en donde ya los esperaban con la comida a base de barbacoa de becerro hecha en pozo.
El mariachi no dejaba de cantar, mientras las comensales degustaban, entre ellos la abuelita escoltada en todo momento por sus dos hijos que le quedan con vida Abel, Santiago y de su inseparable nieta Elvia Francisco Navarrete, en ese inter arribó el matrimonio formado por la olinalteca Olivar Franco García y Delfino Cantú Rendón—por cierto el 6 festejarán un aniversario más de su periódico El ABC de la Montaña—desde Tlapa de Comonfort, ante lo hizo el periodista Mario Basurto Medellín, junto con su esposa doña María Tapia, ambas parejas le entregaron presentes a la abuelita.
Recordando viejos tiempos de vocalista de un grupo musical, Olivar Franco García, deleitó con melodías para la mamá Lonchi, «El Rey», De que Manera de Olvido y otra más, causando sensación entre los asistentes, decía «que bonito canta la muchacha».
Tan feliz estaba la abuelita, que abrió el baile con su nieta Cira Francisco Reyes, y luego la secundó la colombiana Rosalba que se encontraba de visita, a la que se sumaron también otros nietos Javier y Noel Francisco Roque disfrazados de mojigangas bailó con ellos y los asistentes.
Más tarde, la abuelita Mamá Lonchi, cortó la primera rebanada de pastel para compartirlo con los asistentes, porque ese 29 de diciembre, era de fiesta no solamente para la familia, sino para todo el pueblo, pues cumplir en estos tiempos 110 años, es una verdadera odisea.
Pese a su avanzada edad, Mamá Lonchi, lucía un traje tipo sastre, mostrando mucha vitalidad, era envida de la buena por los que asistieron, no creían que estuviera celebrando sus primeros 10 años de su bicentenario, hasta que la veían, la saludaban y felicitaban, quedando en evidencia, lo que dice el refrán popular «el muerto al pozo y el vivo al gozo», pues ese día María Leonor Melchor Navarrete vivió su día intensamente porque sabía que era su fiesta y por ende no dejaba de mostrar para propios y extraños su vitalidad y ejemplo de vida.

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