jueves, 6 de julio de 2017

COLUMNA

El Grillito Sin Censuras
-.La basura, un suplicio para Chilpancingo. -.La gente tira la basura en cualquier lugar. -.Nos hemos llevado terribles reprimendas por pedir a la gente que no la tire en la calle. -.Los valores se adquieren en la casa, con la familia. -.Ser responsables y honestos es primordial para tener una excelente disciplina.
En Chilpancingo, el problema de la basura se ha convertido en un verdadero suplicio para la autoridad en turno que, al parecer, nada hace por encontrar una solución; curiosamente, lo de la basura y lo de la distribución del agua (dizque) potable, ha sido “el coco” de los presidentes municipales de la capital del estado; la ciudadanía está cansada de estos problemas, pero en realidad es uno solo el que
debiera de aquejarnos: el agua; en el caso de la basura, a todos nos hace falta una educación ecológica para el cuidado del medio ambiente; al parecer, no es suficiente decir a los niños o a los que conozcamos, que no tiren la basura en la calle o en cualquier lugar, sino llevar a la práctica nuestros dichos; somos nosotros, los adultos, quienes no damos un buen ejemplo a nuestros descendientes; el otro día me tocó ver a un señor que, arriba de la urvan del servicio público, devoraba unos sabrosos nanches; lo malo era que la basura la iba tirando por la puerta de la unidad, hasta que tuvimos el atrevimiento de pedirle que no tirara la basura en la calle; claro está, no es la primera vez que lo hacemos y en más de una ocasión nos hemos llevado terrible reprimenda de gente que no tiene ni la más remota idea de lo que es la limpieza, mucho menos del cuidado del medio ambiente; no se nos olvida cuando, en pleno zócalo capitalino, decidimos pedirle a una señora que, junto con sus hijos, degustaban unos ricos elotes hervidos, sazonados con mayonesa, queso rallado y chile, no tiraran los desechos en uno de los pasillos cercanos al kiosco; la reprimenda que recibimos fue terrible, nos regañó diciendo que eso a nosotros no nos importaba, que no éramos nosotros quienes barrían el área y que si no había basura en las calles, entonces los barrenderos no iban a hacer nada; y ese es el pensamiento de mucha gente, cree que tirando la basura en cualquier lugar, hace un favor a los empleados de limpia que cobran un mísero salario por exponerse a las enfermedades que pueden adquirir al trabajar con desechos; lamentablemente, todo inicia en la casa, con la familia; es en ese recinto hogareño en el que enseñamos a nuestros hijos el hábito por la limpieza –aunque muchos críticos no les agrade la palabra “hábito” –el respeto a la naturaleza, los valores sociales y morales; eso no se aprende en la escuela, pues ahí se va a estudiar “la academia”, a aprender teorías, el por qué debemos de hacer tal o cual cosas y sus posibles consecuencias, mas no los valores, sean alimenticios o de limpieza; ser responsables y honestos es primordial para tener una excelente disciplina, pero para eso, necesitamos navegar en un estadio mucho más elevado, cosa que nadie, absolutamente nadie, ha podido lograr; en fin, consideramos que somos nosotros, los ciudadanos de Chilpancingo, los que podemos poner nuestro granito de arena para que el problema de la basura no nos ahogue y para empezar, lo mejor sería, no tirarla en cualquier lugar; veremos qué pasa, si no, al tiempo y… ¿quién es el que anda ahí?
Comentarios y sugerencias al E-Mail: elahuizotejr@hotmail.com

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