lunes, 10 de julio de 2017

NOTA

No llegó a su cumpleaños,
lo asesinaron en el penal
Margena de la O.--En la casa de su madre, en una colonia periférica del sur de Acapulco, a las 2 de la tarde comenzaron a velar el cadáver de Bernardo  Ruiz Chegot. Fue el primero en ser nombrado de la lista de los 28 que murieron en el enfrentamiento del penal, pero eso no libró a su familia de 24 horas de espera en el Servicio Médico Forense (Semefo), donde ningún familiar se detenía ni hablaba.
De no ser por una mujer chaparrita y morena que salió del Semefo
cargando unas colchonetas enrolladas este viernes por la tarde, y rompió el mutis con apenas unas palabras que dimensionaron lo ocurrido el jueves por la madrugada en el penal,  ninguna otra habría aceptado hablar. “A mí me entregaron sin brazos a mi esposo”, dice y calla después de ver que más reporteros se acercaban.
Para entonces, el cadáver de Ruiz Chegot estaba por llegar a su casa, donde pasó más de una hora para que los vecinos comenzaran a acudir al sepelio. A las familias de los reos asesinados en el penal de Acapulco les llevó más de un día regresar a casa para velar a sus difuntos, desde las 12 horas que invirtieron para que las autoridades les informaran quiénes murieron en el penal, en un hecho todavía no aclarado, pero que el gobernador Héctor Astudillo Flores resume a nivel de responsabilidad en tres custodios y 11 reos.
“Ubicamos perfectamente a quienes lo hicieron, hay una investigación, hay tres personas ubicadas, custodios, y hay 11 personas ubicadas dentro de los que están en calidad de procesados, reos, de los que están normalmente en el reclusorio”, dijo el gobernador en una conferencia de prensa en la que también atribuyó la responsabilidad al Cartel Independiente de Acapulco (Cida), pero sin mencionar las responsabilidades de servidores públicos de otro nivel.
De los 28 cadáveres que salieron del penal hacia el Semefo ayer por la tarde, sólo han identificado a 22, de acuerdo al reporte del vocero del Grupo Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia. 
El último día que su madre vio a Bernardo fue el sábado pasado en el penal, el día de visita. Comió el pescado que le llevó y tanto le gustaba. Seis días después tiene el cadáver de su hijo velándolo en casa.
Bernardo Ruiz Chegot estaba recluido en el penal desde el 13 de julio de 2012, porque le hallaron armas y drogas, según reza en las causas de detención, que la madre no acepta. Hasta antes de esa fecha fue chofer de un urbanero, como se conocen en el puerto a los camiones del transporte público. El próximo mes de agosto cumpliría años, pero la suerte no le alcanzó para rebasar los 38.(lasillarota.com).

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